Sweet Vicious la dulce venganza

Bueno pues siguiendo con el tour de series adolescentes con y sin sentido. Le llega el turno a una de las sorpresas de esta primavera. De hecho, podríamos decir, que ha sido LA SORPRESA. Que pasada de serie nos ha regalado la MTV. Estoy hablando de una serie que en apenas 10 capitulos con una duración de 40 minutos, la de temas incomodos que trata, las referencias pop, los momentos de química entre las protagonistas y los planteamientos feministas que tiene en cada uno de los capítulos son oro puro.

689f23c9e4621938910a238a51e4882d

Juls es una chica universitaria que por circunstancias que no explicaré, se enfrenta una situación muy dura. A partir de esta experiencia tan cruda, se nos relata la historia de fortaleza a la que se enfrenta esta chica rubia y ni tan frágil como podía aparentar. Por otro lado, tenemos a Ophelia: Carismática, con su estupendo pelo verde, que ya nos2d753d76db9382745f80409c2e034307 indica que no es una chica corriente, una diosa de la informática y una velocidad mental que no se ve en nada afectada ni por el alcohol ni por otras sustancias. De una manera bástate peculiar los caminos de estas dos chicas se entrecruzarán y ambas acabarán convirtiéndose en amigas, cómplices y mucho más.

Estoy siendo criptica porque no quiero contar nada de lo que va esta truculenta historia. Aunque si sois un poco avispados y sabéis más ingles del que yo sé. El título os puede revelar alguna pista, aunque será necesario que echéis un vistazo a la serie para entender del todo a que se refiere ese juego de Sweet y Vicious. Una de tantas cosas que en esta serie me parecen brillantes.

Quiero destacar tres cosas para intentar picaros un poco más la curiosidad.

En primer lugar reiterar la química que tienen las dos protagonistas. Química que a lo mejor si no se hubieran dado las tristes circunstancias que se dan en la historia (y desgraciadamente en la vida real). Ophelia y Jules, jamás se hubieran conocido. Y hay que admitir que es gracias al afán curioso que tiene la primera más que a las ganas de compartir que tiene las segunda.

57b2bbb887378e7ee0eeac7f8c27ca74Mi segunda razón es Jules. Aunque creo que todo e spectador adorará a Ophelia, porque es adorable y esa coraza de chica a la que no le importa nada, no engaña a nadie y es absolutamente adorable. Jules ha conseguido dar una vuelta de tuerta a todas esas rubias pavas e indefensas que por desgracia pueblan nustras ficciones. Jules no es lo que parece ser. Jules es extremadamente fuerte, es insegura, pero a la vez lucha por lo que cree correcto y por encima de todo, demuestra, que las chicas monas pueden ser muchísimo más que una cara bonita y una sonrisa inocente. Porque Jules juega muy bien la carta de la niña pija, mona e inocente. Pero en su interior hay una luchadora en mayúsculas. Y perdonadme, pero el mundo necesita ver estos personajes femeninos. Las adolencentes necesitan ver que hay este tipo de problemas, que no: es no aquí, en Pekín y en Pokon y que todas las acciones tienen consecuencias. Y aunque haya gente interesada en tapar, enmascarar o quitar importancia a temas tan asquerosamente vigentes, debemos ser conscientes de que esto exite, y no apartar la mirada y hacer ver que no ha pasado.

Y sin alejarme mucho del tema, esa es la tercera y última razón. Sweet/Vicius pone 8b74794e9724950cc0f57b319c784ebdencima de la mesa temas candentes, verdades incomodas, situaciones muy vigentes, actuales y desgraciadamente ciertas. Enmascarar delitos sexuales, intentar que las chicas no denuncien para no poner en mal nombre ni a las universidades ni a los delincuentes que comenten las agresiones porqué están bien posicionados y ni a las familias ni a las universidades les conviene que se sepan ciertos deslices inocentes, siempre provocados por ellas (nótese la ironía)

Me han encantado estos diez capítulos porque es necesario que las ficciones nos pongan contra la pared, nos hagan reflexionar sobre las cosas que están mal en nuestro mundo. Seguro que esta serie no cambiará nada, vale, pero estamos de acuerdo en que hay cosas que necesitan ser contadas, paradigmas que necesitamos renovar y darnos cuenta que hay cosas que no pueden seguir pasando. A fin de cuentas si nadie hubiera revisado los paradigmas pasados seguiríamos pensando que la Tierra es plana y somos el centro del universo. Obviedades tan grandes fueron puestas en tela de juicio por lo que en aquellos tiempos fueron considerados locos y herejes. En pleno siglo XXI quizás es hora de empezar a prestar atención a temáticas reales aunque nos las intenten vender como series juveniles. ME sigue pareciendo una genialidad que desde este tipo de productos se nos invite a reflexionar sobre la sociedad en la que criamos a nuestros hijos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s